Un pulpo llamado “El Chapo” se escapa de un acuario en Nueva Zelanda

Un pulpo llamado “El Chapo” se escapa de un acuario en Nueva Zelanda

En julio, el capo de la droga mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán protagonizó una osada fuga de una prisión de máxima seguridad; se deslizó por un agujero hecho previamente en el suelo de su ducha y alcanzó la libertad montado en una moto.

En abril, un pulpo neozelandés, apodado a posteriori “El Chapo” –antes le llamaban “Inky”−, hundió sus tentáculos a través de una tubería y escapó hacia el océano, hacia la libertad.

No es Inky.

“Aquí Inky realmente ha probado el agua”, dijo a The Guardian Rob Yarrell, director del Acuario Nacional de Nueva Zelanda (antiguo hogar del pulpo), aunque no llegó a aclarar la verdadera intención de su juego de palabras (en inglés, “test the waters”, además de su sentido literal, puede significar “tantear el terreno”). “No creo que fuese infeliz aquí con nosotros, ya que los pulpos son criaturas solitarias, pero parece que el muchacho tenía curiosidad, quería saber lo que ocurre en el exterior. Esto es cosa de su personalidad”.

Los trabajadores del acuario no están cien por cien seguros de cómo Inky escapó de su prisión acuática, pero muy probablemente logró escabullirse a través de un espacio tremendamente pequeño. Dado que no tienen ni endo ni exoesqueletos, los pulpos pueden hacer eso sin lastimarse, porque en definitiva son unos genios.

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Según The Guardian, una de las hipótesis es que quedó abierta una rendija de su acuario por error e Inky aprovechó su pequeña gran oportunidad para, de noche, escabullirse y arrastrarse por el suelo hasta alcanzar una tubería de desagüe de 50 metros de longitud y llegar así a la bahía de Hawke. Otra hipótesis es que se coló por la tubería que hay en la parte superior del acuario, que también conecta con el desagüe, para lo cual debería haberse apretujado extremadamente. Lo único que se sabe a ciencia cierta es que Inky no fue robado.

“Comprendo perfectamente la naturaleza del comportamiento de un pulpo”, eso dijo Reiss Jenkinson, cuidador y encargado de exposiciones del acuario, a The Guardian. “He visto a pulpos deslizarse por las bombas de achique de los barcos. Y la seguridad aquí es demasiado estricta como para que alguien se lleve a Inky, y además, ¿por qué lo iban a hacer?”

¿Quizás porque Inky tiene todas las cualidades de la mente criminal perfecta?

Categories: Mundo

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