Manu Chao, su ‘revolución’ y su gira en Colombia

Manu Chao, su ‘revolución’ y su gira en Colombia

El músico de 53 años llega este mes al país. Estará en Leticia, Barranquilla, Medellín y Bogotá abogando por sus causas.

Manu Chao llega a Latinoamérica con una gira poderosa, novedosa y cargada de mensajes. En Colombia estará en estará en Barranquilla, Leticia, Medellín y Bogotá, entre el 5 y el 15 de marzo. El mensaje central será el proyecto de defensa de la Amazonia impulsado por el colectivo Jaguar –que ya sumó a 25 músicos, organizaciones y etnias locales– y la fundación Terranova, que milita por los derechos de los pueblos indígenas, la educación y la biodiversidad.

En la capital colombiana tocará el 15 de marzo en el ‘Día de Campo’, un evento para todas las edades que busca generar conciencia social y ecológica sobre el maltrato animal, las semillas transgénicas, la violencia de género y el maltrato infantil. Durante la tarde el artista estará acompañado por las bandas nacionales Doctor Krápula, Consulado Popular, Alcolirykoz y Coffe Makers.

Este artista, cuyo nombre de pila pocos conocen (José Manuel Arturo Tomás Chao Ortega), nació en París y canta al menos en cuatro idiomas. Sus padres (una vasca y un gallego que fue periodista y escritor) emigraron de España a Francia en la dictadura de Francisco Franco.

Entre sus causas más relevantes está la lucha contra la minería, la tauromaquia y la prohibición de las drogas. También ha cantado contra la FIFA, contra la multinacional Monsanto e inclusive le cantó a los paramilitares con su tema Señor matanza. “No sé si vivimos en democracia. Lo que sí sé es que vivimos en la dictadura el dinero”, ha dicho.

Se dice que el concierto que estaba programado para Medellín no pudo hacerse en el Coliseo de la Universidad Pontificia Bolivariana porque el encargado de tomar la decisión dijo que se trataba de un artista social con “canciones revolucionarias y de libertad” y que ellos eran una institución católica, según informaron voceros de Rebuenaonda, organizadores de la gira en el país.

En 1987 formó con su hermano y su primo el grupo Mano Negra y desde entonces no ha parado. En junio de este año cumplirá 54 años, pero por su apariencia, su energía y su actitud podría aparentar la mitad.

‘El Manu’ es un viajero incansable y sus pocos discos han tenido gran éxito. Pero su estilo de vida no ha cambiado. Cuando no está de viaje vive en un barrio clase media de Barcelona. Todas las mañanas desayuna y ve televisión en el bar de la esquina. Se transporta en metro y viaja en clase económica. Ha conocido desde adentro las favelas de Rio de Janeiro y la antigua calle del Cartucho en Bogotá. Viaja con pocas mudas, pero nunca le falta la camiseta de algún equipo de fútbol y su característica gorra.

Sus conciertos llegan a costar hasta 10 euros y en ocasiones se hacen en bodegas, hostales y bares sin mayores pretensiones. “Por ahora quiero tocar en vivo. Quien quiera grabar las canciones que las grabe y las haga viajar por ahí. Aunque a veces veo que la gente se olvida de bailar y cantar por estar pegada al móvil. Me da risa, la gente quiere llevarse a casa el trofeo y por eso se olvidan de disfrutar el momento”, dijo recientemente en una entrevista.

En los conciertos que hará en Barranquilla y Leticia las entradas serán gratis. Y a la salida de este último se redactará un manifiesto para defender la Amazonia y reclamar que se reconozcan los Derechos de la Naturaleza.

El evento político-musical, bautizado AMA-ZONAS, que ya cuenta con un disco editado, tiene como fin “cantarle a la selva, denunciar su explotación sin control”. La selva amazónica pierde más de 125 mil km2 por año de su superficie de 5.5 millones de km2. Al momento, perdió 17 % de su tamaño original, según la ONG ambientalista WWF.

El cantante ha echado también raíces en Latinoamérica. En Colombia, además del Cartucho, conoce bien La Candelaria y ha mostrado su afinidad con el equipo de Santa fe.

En el documental Malegría dice: “el amor siempre se encuentra, hasta en los lugares más terribles y en las situaciones más críticas. Yo me enamoro cada día, ese es mi problema. Es mi medicina. Entre más jodida esté la situación, más esperanza debe haber. Eso lo aprendí en Latinoamérica. No te puedes estar deprimido o sin fuerzas cuando te levantas con cuatro hijos y lo tienes que alimentar. Eso es amor”.

Categories: Destacados, Música

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